Pensar pensando y… ¿sin pensar?
¿Nunca se han despertado, levantado de la cama o de una silla con una frase en la cabeza, esa frase que, según nosotros mismos, nos hará famosos; la que nos hará inmortales a través de una futura e interminable serie de citas en textos académicos o periodísticos? ¿Esa que, quizá, sea utilizada por algún excéntrico escritor como parte de su repertorio popular? Y aquí es donde empiezan mis preguntas existenciales, y un juego de palabras. ¡Ahí voy, no se desesperen! Me surgió una idea sobre las ideas, y es que estas pueden agruparse en dos categorias: las ideas pensadas y las ideas que surgen, por asi decirlo, sin pensar. Las primeras son resultado de un incesante ir y venir de razonamientos, de la perenne necesidad humana de crear productos intelectualmente acabados –tal vez perfectos–, y donde no quede espacio para la falsación popperiana. Las segundas derivarían de la incesante creatividad humana, creatividad que a veces (quiza las muchas), llega a ir en contra de la propia humanidad.¿Pensar pensando y pensando sin pensar? ¿Podria ser esta una frase que me haga famoso? No, tajante y directa esa seria la respuesta de medicos neurologos, psiquiatras, y otros tantos especialistas. No, dirían aquellos, el cerebro siempre esta pensando, analizando, procesando, uniendo eslabones de experiencias y recuerdos.
Despues de tanto pensar y pensar en LOS pensamientos e ideas, pienso que es hora de tomar un descanso y pensar mejor en aspectos trascendentales para la vida. ¿Que cenaré? ¿Pizza, hamburguesa o tacos? ¿Con vino, coca-cola o mezcal? Ok. Me decidiré por lo que llegue más rápido. ¡Provecho!

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