Turbulencia, Acidez y Ogetez

A AB y a DZ…

Todavía no existe consenso qué etapa de la vida resulta más complicada para el ser humano. Muchos concuerdan que es la adolescencia, porque transitamos de un estado “infantil” hacia uno de “madurez”, al menos en términos fisiológicos. Creo , sin embargo, que cada etapa es complicada in situ, y eso precisamente lo comprobamos tres amigos durante el 2004. Como parte de crisis comunes, creamos un grupo de “autoayuda” que se reunía al menos una vez por semana para platicar sobre nuestros desvaríos sociales, psicológicos, anímicos.

Lo que hizo grande a ese pequeño grupo fue que nunca nos dijimos qué hacer o qué camino seguir; nunca juzgamos las acciones de los otros, sólo sugeríamos, escuchábamos y aprendíamos en comunidad. Eso ayudó a crear una amistad que ha logrado trascender el tiempo y la distancia física. Una amistad basada en la confianza y el respeto; pero también en tres componentes indivisibles y complementarios: turbulencia, acidez y ogetez.

La turbulencia es sinónimo de impulsividad. La acidez, por su parte, deriva de comentarios que, como limón, caen directamente en la herida. La ogetez, en tercer término, posee un gran contenido de los que podríamos denominar “rudeza innecesaria”. Quizá piensen que éstas sean características nefastas en plenitud. Yo creo, sin embargo, que todos esos conceptos tienen, como todo en la vida, su parte positiva y negativa.

La turbulencia es impulsividad y reacción inmediata, que no siempre es buena per se; sin embargo, el hecho es que si no fuera precisamente por esa impulsividad, que nos “quedaríamos con las ganas” de hacer y deshacer muchas cosas: el ser humano, por ejemplo, no hubiera llevado a cabo un vasto número de aventuras.

La acidez, por otra parte, es dolorosa, pero a la vez directa y quizá necesaria para entrar en razón. Y es que cuando tu mente esta obnubildada, que alguien tenga la capacidad para decirte las cosas directas es imprescindible para guiarte por un camino de decisiones algo más razonadas.

La ogetez es quizá la parte más complicada de esta triada. Aquella puede ser agria –en contraste con la acidez–, pero la ogetez tiene un fuerte componente de sinceridad; y esta última constituye el elemento primario de cualquier amistad. ¿Por qué? Pues porque la ogetez te ayuda reflexionar sin tapujos, de manera directa.

La Técnica TAO (Turbulencia, Acidez y Ogetez), desde hace más de tres años, es quizá la guía, razón y necesidad de nuestra amistad. A más de siete años de conocernos, ellas y su turbulencia y acidez, son una parte importante de mi vida. Son necesarias, extrañables; indivisibles y, a la par, complementarias.

~ por iarteaga en Noviembre 20, 2007.

3 comentarios to “Turbulencia, Acidez y Ogetez”

  1. ¡¡Gracias por la dedicatoria, Ais!!!

    Y tienes razón, la TAO es la base sobre la que se construye nuestro grupo de autoayuda.

    Abrazos turbulentos,

    Atzimba

  2. Oh my Gosh!!! estos grupos de autoyuda que buscan en la agitación y promoción de distubios; en cualidades de ácidos; y en cosas indefinidas por la Real… la salvación y la paz interior.
    Gusto verlos hace unos días :)

  3. Ger,

    Ya estoy seriamente pensando en agregar un componente a la ténica TAO, pero eso implicará una dedicatoria particular.

    Todo en la vida es necesario: disturbios, agitación, “acid-modus vivendi”… pero no sé qué tan vinculados estén con la salvación.

    La paz interior… ¡híjole! Mmm… a ver, ¿por qué crees que somos el producto último de la TAO? ¿do you really think that we can get some day in the near future a little bit of “inner peace”? I am trully not sure about that. jajajaj

    Un abrazo señor… siga escribiendo su RP.

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