Silencio

Silencio, para entenderme.
Silencio, que mi alma lo necesita.
Silencio… sólo silencio.

Aturdido por la desventura del tiempo,
Amarrado a la obsesión del pasado y
Nervioso por la incertidumbre del futuro,
Acierto a reconocer la voz de mi corazón,
Esa que nunca me ha traicionado.

Espasmos de tristeza sacuden mi mente,
Resignada a la suerte de su innegable abandono,
Reclusa y desahuciada por su propio egoísmo;
Predestinada a vivir siempre atada a un tiempo,
Incapaz de congraciar pasado y presente.

Su instinto no fue suficiente, muere en silencio.
Sus días transcurren en la nimiedad perenne
De su estúpida soberbia y de su finita esencia.

~ por iarteaga en Enero 22, 2008.

Escribe un comentario